¿Quién puede ser un alcohólico?
Hay una definición, simple y práctica, que ha sido utilizada con frecuencia para ayudar a la sociedad en general y así ayudar al alcohólico en particular para reconocer o diagnosticar la enfermedad: “Es alguien a quien la bebida le causa un continuo problema en cualquier aspecto de su vida”. (Dra. Marty Mann, fundadora del Consejo Nacional de Alcoholismo en Estados Unidos. Biografía de Marty Mann. Edición 2003).
En opinión de la ciencia médica, el alcoholismo es una enfermedad, caracterizada por una obsesión mental, aunada a una compulsión física. Entendiendo por obsesión mental, una idea fija por beber y por compulsión física, un deseo involuntario que no le permite decidir cuándo parar de beber y controlar sus tragos. Características principales de la enfermedad: incurable, progresiva y de consecuencias fatales. Es incurable porque no existe una Libro de trabajo de información pública 33 medicina que la cure; es progresiva porque siempre va de menos a más; es de consecuencias fatales porque lleva implícito el deterioro de la persona, tanto física, mental y moralmente.
Otras características de la enfermedad pueden ser más fáciles de detectar por las personas que rodean al individuo o por él mismo, y ayudarle a detener su avance y progresividad por medio de un Programa de Recuperación. La enfermedad por sí misma puede llevar al individuo hasta la locura e incluso, hasta la muerte.
Características de un enfermo alcohólico
Por medio de la experiencia AA, ha encontrado una serie de síntomas o características que presenta un alcohólico, no son todas, ni aparecen en este orden, pero son las más comunes y por medio de ellas, los profesionales pueden detectar al enfermo alcohólico. Al beber adquiere confianza en sí mismo para desenvolverse ante otros: el alcohólico es una persona que tiene complejos, los cuales se manifiestan en la falta de seguridad para desenvolverse y relacionarse con los demás, el equilibra los complejos con el efecto del alcohol y así genera dependencia hacia éste. A menudo quiere una copa más: aquí se manifiesta la incapacidad de control, cuando el alcohol hace contacto con su organismo se genera un estado compulsivo por seguir bebiendo en forma desordenada, pues su organismo se lo exige por lo cual es impotente ante el alcohol Toma cuando no planeaba hacerlo: el alcohólico es un ser socialmente inadaptado y aunque tenga cosas importantes que realizar, bebe en el momento más inoportuno, porque ha perdido el sentido común y la fuerza de voluntad. Trata de controlar su manera de beber: en el alcohólico hay una reflexión, pero relativa, sabe que su forma de beber ya no es controlada, se autoengaña aferrándose a la ilusión de tomar moderadamente y esa ilusión lo puede llevar al borde de la locura o la muerte. Periodos de abstinencia: debido a la progresividad de la enfermedad, la manera de beber del alcohólico se agrava, es aquí donde el alcohólico intenta dejar de beber por medio de promesas o juramentos, estos periodos de abstinencia se reducen en número y tiempo, hasta llegar a la situación de que el alcohólico ya no los intenta, porque sabe que no le han dado resultado. Lagunas mentales: estas manifestaciones son un indicio del daño que el alcoholismo causa. Después de una borrachera, no recuerda lo que sucedió y se siente mal emocionalmente cuando le mencionan los errores cometidos por una conducta inadecuada. Como la enfermedad es progresiva, estas lagunas mentales aumentan en número y grado y esto puede ocasionar serios daños físicos y mentales al alcohólico. Sentimientos de culpa: el alcohólico no tiene la capacidad para tolerar la frustración y la aceptación de la realidad, esto lo hace tener sentimientos de culpa y lo conduce cada vez más a la pérdida de confianza en sí mismo, y para sentirse bien, necesita volver a beber.
¿Cuál es la alternativa que ofrece Alcohólicos Anónimos, al individuo que tiene interés por dejar de beber?
Un Programa de Recuperación basado, en Doce Pasos sugeridos y sintetizados en Cinco Conceptos Básicos:
1. Admisión del alcoholismo:
Es muy difícil para un ser humano, cualquiera que éste sea, el aceptar que está equivocado. En el caso del alcohólico esto es más difícil. Ha tratado de justificar su manera desordenada de beber, argumentando que no tiene problemas al respecto, y que cuando lo desee puede dejar de beber. Sin embargo, creemos que en el fondo de sí mismo, el alcohólico típico, en el momento de analizar su alcoholismo, si lo hace con honestidad, se dará cuenta del daño que esto ocasiona a él y a los que le rodean. Por lo tanto, al enterarse que el alcoholismo es una enfermedad, puede aceptar que está enfermo y manifestar la idea de hacer algo al respecto. Esa admisión es necesaria para poder empezar a hacer algo por sí mismo.
2. Análisis de la personalidad y catarsis:
Una vez aceptada la impotencia ante el alcohol, por medio de un análisis de la personalidad o un examen de conciencia, elalcohólico podrá descubrir las causas que lo llevaron a beber, y que su forma de hacerlo, generalmente progresiva, fue sólo un síntoma de problemas más profundos, entre éstos, podríamos mencionar: falta de control de las emociones (exaltación del ánimo); falta de aceptación de la realidad, de las cosas, de las personas, incluso de sí mismo; esto es, inadaptación y desorientación que inevitablemente originó hondos resentimientos; una negación a la comunicación (alejamiento de la sociedad). Descubre, que siempre tuvo infinidad de pretextos para beber, pero que, en realidad, nunca tuvo una buena razón para hacerlo. Se dará cuenta de grandes fallas en su personalidad, que probablemente nunca antes había visto. Al conocerse y aceptarse con sus alcances y limitaciones, lo dispondrá a un cambio de actitudes ante la vida; son metas que alcanzará por medio del análisis y la catarsis. Expulsando todo aquello que mantuvo en secreto y que le ocasionaba intranquilidad, propiciará un saneamiento mental. Podrá efectuarlo ante un psiquiatra, un consejero espiritual o un miembro experimentado de AA, que lo haya practicado. Todo esto le ayudará a poder orientar su vida de una mejor forma.
3. Restablecimiento de las relaciones interpersonales:
En virtud de que el enfermo alcohólico, debido a su incontrolable forma de beber y conducta equivocada, deterioró sus relaciones interpersonales, buscará, de acuerdo a sus propias necesidades, reintegrarse a los núcleos sociales que le rodean, reajustándose poco a poco en los mismos y apoyándose en el análisis de la personalidad; descubrirá los daños que causó a los demás: moral, física y económicamente. Después, buscará la posibilidad de reparar esos daños. El resultado de la práctica de este concepto producirá tranquilidad y confianza en sí mismo.
4. Dependencia de un Poder Superior o factor X:
Para llevar a cabo un cambio de juicios y actitudes ante la vida, de lo negativo a lo positivo y para aspirar a una nueva y mejor forma de vida, el alcohólico necesitará depender de algo más fuerte que él: un Poder Superior a sí mismo. Esta necesidad obedece a que un alcohólico activo desarrolla una personalidad desafiante que lo impulsa a creer que puede hacerlo todo por sí mismo, sin aceptar la ayuda de los demás. Generalmente, sus continuos fracasos y frustraciones los atribuye a las personas y circunstancias que le rodean, creándole resentimientos hacia todo y hacia todos. Llega a creer que el mundo está en su contra y que por esta razón no ha podido alcanzar sus metas. Por lo tanto, sin darse cuenta, depende de las personas y de las cosas, de sus actitudes y de las circunstancias. Manteniendo en su intimidad la idea de que él puede solo y no necesita de nadie. Ha desarrollado su egocentrismo al máximo; no puede aceptar la ayuda de algo o de alguien. AA sugiere al principiante depender del Grupo, que está com- puesto por personas que han logrado lo que él no ha podido lograr: mantenerse sobrio. Si por otra parte cree en Dios, cualquiera que éste sea, puede depender de Él; respetando su libertad de creencias. La Comunidad de AA no apoya ninguna secta o religión específica, simplemente, la búsqueda de un Dios, como cada quien lo conciba. Un alto porcentaje de los miembros de AA, dicen al inicio ser ateos o agnósticos; el factor X puede ser la solución, creando su propio concepto de Dios. Inicialmente rechaza el concepto espiritual del Programa, se le recomienda que mantenga su mente libre de prejuicios y mientras tanto, considere a su Grupo como un poder más grande que él mismo. Esto, generalmente, da resultado.
5. Trabajando con otros.
Este concepto es de vital importancia para el alcohólico en recuperación, pues la gran energía que ha adquirido le induce a la actividad, a llenar los huecos de tiempo y espacio que ocupaba en emborracharse. Esto lo logra ayudando a otros alcohólicos, de la misma forma en que lo hicieron con él. El comunicarse con otro alcohólico le alivia y le genera una tranquilidad que antes nunca conoció. Así fortalece su sobriedad, manifiesta gratitud y las posibilidades de volver a beber son remotas.
Principios que aseguran la supervivencia de Alcohólicos Anónimos
1.Cualidad más preciada(Siempre tendrá la preferencia). Al reunirse los primeros miembros de AA, con el propósito de mantenerse sobrios; intercambiaron sus experiencias y se dieron cuenta que, al unirse, les proporcionaba un beneficio mutuo, es decir, un bienestar común. De esta manera, descubrieron la Unidad como el punto más importante para lograr su objetivo (la sobriedad) y el bienestar común, como la única manera de conservarla, pues de ésta depende la recuperación de sus miembros.
2. Servidores de confianza (Guían con el ejemplo, no gobiernan). Dentro de AA, no existe una autoridad como tal; no hay reglamentos ni jefes que impar- tan órdenes, prohibiciones o castigos; sin embargo, existen líderes, miembros de AA, a quienes se les delega la responsabilidad de observar y practicar, en cada una de sus funciones y actividades, todos los Principios de AA. Por lo tanto, guían sólo con el ejemplo y no por mandato.
3. ¿Qué se necesita? (El deseo de dejar la bebida). Para pertenecer a AA, sólo se requiere tener el deseo de dejar de beber. Por ello, cualquier persona que se acerque a AA, tendrá la libertad de decidir por sí mismo, si quiere dejar de beber y si desea ser miembro de AA. El único propósito es brindarle la misma oportunidad que todos han tenido al llegar a AA.
4. Cada Grupo es autónomo. (acuerdos para permanecer y trabajar unidos) La autonomía en AA, se refiere a la libertad de funcionar que tiene cada Grupo, según lo determinen sus miembros, sin olvidar la responsabilidad que esta libertad lleva implícita para no afectar a otros grupos o a la Agrupación en general.
5. Objetivo primordial (Llevar el mensaje a quien lo necesite). Todas y cada una de las actividades realizadas, tanto por los miembros como por la Agrupación como un todo, tienen la finalidad de llevar el mensaje de AA, al alcohólico que aún sufre. Este es el único objetivo de la Comunidad.
6. No apoyo, ni financiamiento(AA, coopera donde se le solicite, sin afiliación). Cooperamos con todas las entidades que lo soliciten, teniendo la precaución de que esa cooperación no se convierta en afiliación; por tal motivo, no apoyamos ni financiamos actividades distintas a las de la Agrupación. No prestamos el nombre de AA, a otras empresas, para evitar que esto nos desvíe de nuestro objetivo primordial.
7. Aportaciones voluntarias (AA, se mantiene a sí mismo con aportaciones voluntarias de sus miembros). En AA, se asume la responsabilidad de que sus grupos y centros de servicio se mantengan exclusivamente con las aportaciones voluntarias de sus miembros. Por este Principio, no se aceptan aportaciones de personas o empresas ajenas a la Agrupación.
8. Mensaje gratuito (AA, como tal, nunca tendrá carácter profesional, la transmisión del mensaje es gratuita). No somos profesionales, no buscamos recompensa por la transmisión del mensaje ni por la información acerca de AA, pues sabemos que ésta debe ser gratuita. Sin embargo, para el mejor funcionamiento de la Agrupación, podemos contratar los servicios profesionales de personas dedicadas a actividades distintas a las nuestras (contadores, secretarias, telefonistas) quienes perciben un sueldo como en cualquier otra empresa.
9. Comités de servicio (AA, puede conformar los comités o juntas de servicio que considere necesario). En AA, no existe una organización en el sentido estricto; no obstante este hecho, tanto en los grupos como en los diferentes centros de servicio, se pueden crear juntas y comités de servicio, responsables ante aquellos a quienes sirven. Los comités pueden ser de Información Pública, Instituciones Carcelarias y Hospitalarias, Cooperación con la Comunidad Profesional y tantos como sean necesarios.
10. No polémicas públicas (AA, no tiene opinión acerca de asuntos ajenos a sus actividades, no interviene en polémicas públicas). Simplemente respeta las ideas de otras personas o empresas. Sabemos que entrar en discusiones nos crearía un ambiente de oposición y, en este caso,el más perjudicado sería el alcohólico que aún está sufriendo.
11. Relaciones públicas (La atracción se basa en una buena información). Las relaciones públicas en AA, están basadas en la atracción más que en la promoción. La experiencia ha demostrado que, si informamos adecuadamente a la sociedad con respecto a los Principios y funcionamiento de AA, serán otras personas quienes nos harán promoción de manera más objetiva; como, afortunadamente ha sucedido desde el inicio de AA.
12. El Principio de anonimato (Es una garantía para el recién llegado y quienes militan en AA, de que su nombre y lo que digan, no será divulgado fuera del Grupo). La base espiritual de todas nuestras Tradiciones es el anonimato, el cual tiene como finalidad dos aspectos esenciales: a) Para las personas que se acercan por primera vez a un Grupo, la discreción absoluta que se guarda con respecto a quienes están asistiendo y todo lo que ahí se comenta, de ninguna manera será divulgado. b) Finalmente, para los miembros, es un sacrificio que les hace posible renunciar a satisfacer deseos personales y asumir la responsabilidad de anteponer los Principios a las personas.
¡Soy demasiado joven para ser alcohólico!
La experiencia que nos ha dado Alcohólicos Anónimos es que no importa la edad, el sexo, la posición social, económica o cultural que tengamos, porque, nuestro problema es no tener control con nuestra manera de beber. “No puedo ser alcohólico, hace poco tiempo empecé a beber, eso es lo que nos decíamos los jóvenes en Alcohólicos Anónimos, cuando nos dimos cuenta que teníamos problemas con nuestro modo de beber. En el mejor de los casos, creíamos que el alcoholismo era un mal hábito, en el peor, que era una señal de debilidad de carácter. De todos modos, era algo que asociábamos con las personas ancianas o de edad avanzada. Sin embargo, estábamos olvidando un hecho importante: el alcoholismo es una enfermedad y, como la mayoría de las enfermedades (males cardiacos, tuberculosis, cáncer), puede atacar a personas de cualquier edad. Se trataba de una enfermedad a la que no éramos inmunes. Por ende, tomamos una decisión. Lo que hicimos es aprender más sobre el alcoholismo y nosotros mismos, en AA. “Únicamente ingiero cerveza, no tendré problemas”: Varios de nosotros hicimos experimentos con la bebida; toma- mos de una sola marca, con menos contenido de alcohol, bebimos sólo en las noches, los fines de semana… pero solamente nos engañábamos, porque el resultado era el mismo, terminábamos en completo estado de ebriedad. “Cuando se bebe tanto, es normal no acordarse de nada al día siguiente”: Es otro engaño de nuestra mente, no podíamos darnos cuentade que ya se tenían lagunas mentales por la ingesta alcohólica. Aquí hay la experiencia de jóvenes, que han estado en un hospital por un accidente o en un reclusorio por algún acto delictivo, que cometieron, sin haberse dado cuenta de lo que pasó. “No es culpa mía, la vida me ha tratado mal y nadie me comprende”: Nosotros bebíamos por una y mil justificaciones; porque nadie nos quería, porque nos querían demasiado, porque pasamos al siguiente curso, porque no pasamos, porque teníamos pareja o porque no teníamos, en fin, bebíamos por todo y por nada. “Soy joven, tengo derecho a disfrutar la vida y divertirme”: En este síntoma no se puede concebir la vida sin alcohol, se cree que solamente bebiendo se puede disfrutar de la vida y divertirse, sin éste, al alcohólico se le hace todo aburrido… es tan grande su necesidad por beber, porque solamente así, se siente vivo. Somos jóvenes y hay miles de nosotros, pero no todos nos unimos a un Grupo en cuanto asistimos a una reunión. Deseábamos estar seguros de que ese era el lugar que nos correspondía y antes, examinamos seriamente varias ideas, tales como: qué tiempo hacía que bebíamos. Hace poco tiempo empezamos a beber, ¡no podíamos habernos hecho alcohólicos tan pronto!, considerábamos que solamente los borrachos malolientes, podían llegar a ser alcohólicos. Estas y muchas otras preguntas revoloteaban en nuestras mentes. En las reuniones de AA, encontramos las respuestas. Algunos éramos alcohólicos desde la primera vez que bebimos. Estábamos realmente confundidos. Alcoholismo es una palabra difícil de aceptar. Nadie es demasiado joven o viejo para tener problemas con la bebida. Puede afectar a cualquiera y no importa cuánto se ha bebido, sino lo que nos ha afectado. Si crees que tienes problemas o necesitas ayuda, puedes acercarte a un Grupo de AA, sin ningún compromiso. Estaremos a tus órdenes para mayor información. ¡Te esperamos!
La mujer en Alcohólicos Anónimos
La sociedad condena doblemente a la mujer que bebe. Tiene que sujetarse a lo que marca la sociedad. En este sentido, la familia se siente profundamente avergonzada de que una mujer tome de una manera incontrolable. Esa vergüenza le impide buscar ayuda adecuada, escondida de la sociedad y de las personas que rodean a la familia, impidiéndole, incluso, el conocimiento de que padece una enfermedad. Tener honestidad es muy difícil para el alcohólico en general, sobre todo, en lo que se refiere a su enfermedad, pero especialmente para la mujer que en muchas ocasiones ha bebido en la oscuridad de un cuarto, disimulando su problema con enfermedades imaginarias o la ingesta de medicamentos que sólo agrandan su problema. Para las mujeres que viven en pueblos y ciudades pequeñas, la lucha es más difícil porque sólo tienen dos caminos: exponerse, en cuyo caso son duramente rechazadas por la sociedad que las condena hasta la mendicidad, la degradación, la locura y la muerte; el silencio, para las que beben en la oscuridad, recluidas, desconocidas por su propia gente, cubiertas de olvido y de vergüenza; cuando mueren, hay una sensación de alivio en la familia. La ignorancia propicia estos terribles casos. En algunos sitios, lo único que entienden es que a nadie le gusta ver a una mujer borracha. Una de las primeras mujeres que se mantuvo sobria, menciona que la mujer que llega a AA, tiene un doble estigma: ser alcohólica y ser mujer. Reconoce que se necesita más amor, comprensión y tolerancia para facilitar que una mujer llegue y se quede en un Grupo de AA. Reconocemos que la que está en el Grupo, es responsable de su decisión. Por eso, es bueno que el público nos ayude y entienda estos obstáculos. Ojalá que aquellos esposos, padres e hijos que nos escuchen y tengan y oculten a una mujer enferma de alcoholismo, abran su corazón y su conciencia a esta verdad y le den la oportunidad y la libertad necesaria para llegar a un Grupo de AA.

